Documental "La interpretación de los sueños"
Historia del psicoanálisis
A
medida que escuchaba a sus pacientes, Freud detectó una serie de
elementos que incidían significativamente en sus trastornos. Lo
verdaderamente curioso era que los pacientes no eran conscientes de
la existencia de esos elementos. Freud se dio cuenta entonces de
que nuestras vidas son gobernadas por elementos inconscientes
(fundamentalmente se refería a los impulsos sexuales y agresivos
que reprimimos desde la más temprana infancia). Este descubrimiento
se convirtió en la base de su teoría sobre la personalidad: nuestra
personalidad se compone de una parte consciente (pensamientos,
percepciones, recuerdos no reprimidos, principios éticos adquiridos
por medio de la educación) y otra parte inconsciente,
gobernada por los impulsos sexuales y agresivos reprimidos. Nuestra
parte consciente sólo permite que se manifiesten, por un lado,
aquellos impulsos compatibles con la supervivencia y, por otro, los
que no chocan con los principios morales y estéticos aprendidos.
Todos los demás impulsos son reprimidos y almacenados en el
inconsciente (por ejemplo, un hombre se permite manifestar atracción
por una mujer, pero reprime todo deseo sexual por su madre). No
obstante, esos impulsos reprimidos tienen que encontrar salida por
algún sitio; unas veces lo hacen por cauces normales (los sueños,
los lapsus) y otras toman la forma de trastornos (alteraciones de la
conducta, somatizaciones). Para el psicoanálisis la interrelación
entre lo consciente y lo inconsciente determina nuestra personalidad,
tanto en sus aspectos normales como en sus trastornos y
perturbaciones.
