Lo que ocurre en la calle, en los rincones en los que casi nunca se
mira, es el material de esta película repleta de autenticidad y de
sentido. Alberto Rodríguez, en su segundo largometraje en solitario, elige el mejor realismo para contar la peripecia decisiva de un adolescente
que sale del reformatorio con un permiso de 48 horas para asistir a la
boda de su hermano, un tiempo precioso e intenso que le acerca a la
plenitud pero también al abismo, envuelto en una maraña de disyuntivas
que intentará resolver apoyándose más en el instinto que en la
reflexión.
'7 vírgenes', en consonancia al juego supersticioso
del que toma el título, se interroga sobre el futuro de este presunto
perdedor a través de la lógica de los acontecimientos de ese momento sin
retorno en el que se deja de ser niño y se toma conciencia de que la vida va en serio(Fuente: Alberto Bermejo. El Mundo.es)
En una ocasión le preguntaron a Bertrand Russell : "Si le dieran a escoger entre saber más o ser feliz, ¿qué preferiría?". Y Russell respondió: "Es extraño, pero preferiría seguir aprendiendo" (...)
El pensamiento puede provocar un vértigo temible, pero ¿quién de nosotros, para evitar el sufrimiento, aceptaría vivir anestesiado?
En realidad, relacionamos la felicidad con el transcurso o el resultado de alguna actividad nuestra. Y aunque, en muchas ocasiones, actuar nos dé problemas y disgustos, en el fondo parece que nos compensa, porque no queremos abandonar el juego. No queremos dejar de decir ni de hacer, aunque pueda dolernos.
La filosofia dicute cuestiones que nos afectan como seres humanos. Si nos preguntásemos cómo podemos reconocer un problema filosófico, cómo podemos distinguir una pregunta específicamente filosófica del resto de preguntas que nos hacemos al cabo del día, una buena respuesta sería decir que una pregunta es filosófica cuando se interesa por un tema que es de interés para cualquier persona.
Todos nos pasamos la vida formulando preguntas (...) Si queremos cocer un huevo, nos interesará saber a qué temperatura hierve el agua, pero si no nos gustan los huevos cocidos, podemos desentendernos de ese dato (...) En cambio, lo peculiar de la filosofía es que se interroga por lo que somos los seres humanos y no por lo que queremos puntualmente.
Una
ciudad al norte, costera, dividida por una ría de aguas verdes y
oleaginosas. Muchos hombres y mujeres dejaron atrás el campo o el
mar para ir a trabajar a las fábricas, a las refinerías, al
astillero. Pero después llegó la reconversión industrial. En el
bar de Rico se reúnen un grupo de amigos, conversan en las horas
muertas, se juegan sus esperanzas en la máquina... en el bar se
mezclan los recuerdos y los proyectos, se comparten las frustraciones
y las esperanzas. Como un fantasma, el cierre del astillero planea
sobre ellos. En su calendario todos los días son festivos, pero en
todos hay motivo para la desesperación. Ésta es la historia de los
que viven la vida en domingo, de los que pasan los lunes al sol. Y
parado significa estar sin empleo. Pero en algunos países de
Latinoamerica, parado también significa de pie.
La
experiencia que vas realizar consiste en probar el famoso teorema de
Pitágoras, que aparece por primera vez en los Elementos
de Euclides y que se formula de la siguiente manera:“En los
triángulos rectángulos el cuadrado del lado que subtiende el ángulo
recto es igual a los cuadrados de los lados que comprenden el ángulo
recto” (Euclides.
Elementos.
Proposición nº 47, Libro I).
Para
realizar la experiencia, sigue
uno a uno los siguientes pasos:
Construye
en cartulina un triángulo rectángulo con un cateto de 3 cm y el
otro de 4cm (la hipotenusa medirá, en tal caso, 5cm)
Construye
un cuadrado de 3 cm de lado, otro de 4cm de lado y, finalmente, otro
de 5cm.
Calcula
cuántos cuadritos de 1 cm de lado se contiene en cada uno de los
cuadrados que has construido.
Mientras
estás haciendo todo esto, piensa en un día lluvioso.
Responde
a la pregunta siguiente: Si un triángulo rectángulo careciese de
un ángulo recto, ¿sería un triángulo rectángulo?
Una película que habla sobre el poder de los ideales y la importancia de vivir sin miedo en unos tiempos en los que éste es el eje del control social y el vasallaje
En un futuro próximo Inglaterra se ha convertido en un estado totalitario y fascista que está controlado con mano de hierro por un despiadado dictador. Ahí vive Evey, una joven de la clase trabajadora que es rescatada de una situación de vida o muerte por un misterioso enmascarado conocido como V. V es un hombre sumamente complejo, instruido, extravagante, tierno e intelectual, que dedica su vida a liberar a los ciudadanos de las garras de aquellos que les someten mediante el terror. Pero al mismo tiempo es amargo, solitario y violento, y está obsesionado por la venganza personal. En su busca por libertar al pueblo de Inglaterra de la corrupción y la crueldad con que su gobierno la ha envenenado, V condenará el carácter tiránico de sus dirigentes e invitará a los ciudadanos a unirse el 5 de noviembre: el día de Guy Fawkes. Ese mismo día del año 1605 Guy Fawkes fue descubierto en un túnel bajo el Parlamento con 36 barriles de pólvora. En compañía de otros conspiradores había planificado lo que más tarde se conocería como “la conspiración de la pólvora” en reacción a la tiranía del gobierno de Jacobo I. Fawkes y el resto de saboteadores fueron ahorcados, destripados y descuartizados, y su plan para derrocar el gobierno jamás llegó a perpetrarse. Retomando el espíritu de esa rebelión y como conmemoración de aquel día, V promete consumar la conspiración fallida del 5 de noviembre y detonar el Parlamento. Cuando Evey descubre la verdad acerca del misterioso pasado de V, también descubre su propia verdad, y se convierte en su leal aliada para ejecutar un plan que pretende encender la llama de una revolución, devolver la libertad y la justicia a una sociedad asfixiada por la crueldad y la corrupción.
- Es
importante tener en cuenta que Kant tenía profundos conocimientos
de la tradición filosófica anterior a él. Conocía a
racionalistas como Descartes y Spinoza, y a empiristas como Locke,
Berkeley y Hume (…) Los racionalistas pensaban que la base de todo
conocimiento humano está en la conciencia del hombre. Según los
empiristas todo conocimiento del mundo viene de las percepciones
- ¿Con
quién de ellos está de acuerdo Kant?
- Opinaba
que ambos tenían algo de razón, pero también opinaba que ambos se
equivocaban en algo. Lo que les ocupaba a todos era: ¿qué podemos
saber del mundo? Esta pregunta filosófica era común en todos los
filósofos posteriores a Descartes. Se mencionaron dos
posibilidades: ¿el mundo es exactamente como lo percibimos? ¿O es
como se presenta a nuestra razón?
- En
cuanto a todas esas ideas que tenemos de la realidad exterior, por
ejemplo del sol y de la luna, podría ser que todo fueran
simplemente imaginaciones o imágenes de sueños. Pero también la
realidad exterior tiene algunas cualidades que podemos reconocer con
la razón. Esas cualidades son las relacionadas con las matemáticas,
es decir, todo aquello que puede medirse, como la longitud, la
anchura y la profundidad. Esas cualidades “cuantitativas” son
tan claras y evidentes para la razón como que yo soy un ser
pensante. Por otra parte, las cualidades “cualitativas” como el
color, el olor y el sabor, están relacionadas con nuestros sentidos
y no describen realmente la realidad exterior. - ¿De
modo que la naturaleza no es un sueño a pesar de todo? - No
lo es, no. Y en este punto Descartes vuelve a recurrir a nuestra
idea sobre un ser perfecto. Cuando nuestra razón reconoce algo
clara y nítidamente, como es el caso de las relaciones matemáticas
de la realidad exterior, entonces tiene que ser así. Porque un Dios
perfecto no nos engañaría. Descartes invoca la “garantía de
Dios” para que lo que reconocemos con nuestra razón también
corresponda a algo real.
“Pienso,
luego existo” es la frase de un intelectual que subestima el dolor
de muelas. “Siento, luego existo” es una verdad de una validez
mucho más general y se refiere a todo lo que vive. Mi yo no difiere
sustancialmente del vuestro por lo que piensa. Hay mucha gente y
pocas ideas: todos pensamos aproximadamente lo mismo y nos
comunicamos las ideas, nos las dejamos, las robamos. Sin embargo, si
alguien me pisa un pie, sólo yo siento aquel dolor. NO en el
pensamiento, sino en el sufrimiento, es donde está la esencia del
yo; el sufrimiento es el más básico de todos los sentimientos.
Sufriendo, ni un gato puede dudar de su yo único e irreemplazable.
Cuando sufrimos, el mundo desaparece y cada uno de nosotros se queda
solo consigo mismo. El sufrimiento es la universidad del
egocentrismo."
"Entiendo por método reglas ciertas
y fáciles, mediante las cuales el que las observe exactamente
no tomará nunca nada falso por verdadero, y, no empleando inútilmente
ningún esfuerzo de la mente, sino aumentando siempre gradualmente
su ciencia, llegará al conocimiento verdadero de todo aquello
de que es capaz."
(Descartes."Reglas para la dirección del espíritu")
Las cuatro reglas que vamos a
exponer más abajo constituyen el núcleo del método de Descartes. La
posesión de un método permitirá a este filósofo seguir un cierto
camino para obtener un determinado objetivo. Trata de comprobar en
qué consisten las reglas del método realizando las tareas que se
disponen a continuación
El Político (All the
king´s men). Robert Rossen, 1949
Willie
Stark es un campesino inculto e idealista que trata de defender los
intereses de los miembros más desfavorecidos de su comunidad,
chocando por ello con los intereses de los grupos de presión de la
ciudad, quienes llegan a utilizarlo como “hombre de paja” en las
elecciones a gobernador del Estado. Willie sólo conseguirá alcanzar
el poder y llegar a gobernador cuando comprenda que incluso para
hacer el bien hay que pactar con el mal. Sólo el que pacte con el
diablo y esté dispuesto a perder su alma será capaz de sobrevivir
en la jungla de la política.
La
película nos muestra todas las mentiras que hay que realizar para
engañar a los electores, todos los pactos oscuros que hay que
suscribir para poder tener medios económicos con los que afrontar
las campañas electorales y nos muestra, igualmente, al político
vencedor, al que ha accedido al poder y se mantiene realizando obras
públicas en beneficio de la comunidad, controlando a los medios de
comunicación para evitar críticas a su gestión y estando dispuesto
a sobornar o a matar para poder mantenerse en la cima del poder.
“Imagínate
a unas personas que habitan una caverna subterránea. Están sentadas
de espaldas a la entrada, atadas de pies y manos, de modo que sólo
pueden mirar hacia la pared de la caverna. Detrás de ellas hay un
muro alto, y por detrás del muro caminan unos seres que se asemejan
a las personas. Levantan diversas figuras por encima del borde del
muro. Detrás de estas figuras, arde una hoguera, por lo que se
dibujan sombras llameantes contra la pared de la caverna. Lo único
que pueden ver estos moradores de la caverna es, por tanto, ese
“teatro de sombras”. Han estado sentados en la misma postura
desde que nacieron, y creen, por ello, que las sombras son lo único
que existe.
Moldes
de hierro como los que se usan en repostería para hacer magdalenas,
roscos o figuritas de mazapán, o cualquier cosa que pueda tener el
mismo uso.
Desarrollo
de la actividad
Se
divide la clase en tres equipos
Se
reparte la plastilina a cada equipo y se pide a los participantes
que cada uno fabrique con ella una estrellita. El primer equipo
dispondrá de los moldes de hierro para realizar su tarea, el
segundo usará una fotocopia con la figura que le pedimos y, por
último, al tercero se le pedirá que sean creativos y cada uno
invente sus propia estrellita
Se
revelan las pautas seguidas por cada equipo para la fabricación de
las figuras y se procede a la puesta en común de los resultados
Nietzsche es,
junto con Marx y Freud, el tercer gran pensador contemporáneo de la
sospecha.
La sospecha de Marx y Engels fue de cariz socioeconómico: en el
corazón del sistema capitalista late sufrimiento, enajenación y
explotación. La sospecha de Freud será de cariz psicológico: bajo
las más nobles ideas y los más buenos sentimientos laten impulsosviolentos,
irracionales e inconscientes. La sospecha de Nietzsche es
mucho más radical:
asistimos al final de una civilización que, desde
Sócrates, ha renegado de la vida y de los valores vitales, ha huido
hacia un falso mundo real más allá del mundo terrenal y ha elegido
la razón en lugar de los instintos, el espíritu en lugar del cuerpo
y la moral del rebaño en lugar del culto a la diferencia